Este 15 de marzo se cumplen seis años de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara oficialmente la pandemia por COVID-19, un hecho que transformó de manera profunda la vida social, económica y sanitaria en todo el mundo, incluido México. La decisión fue anunciada en 2020 luego de que el virus SARS-CoV-2 se propagara rápidamente por varios continentes, provocando millones de contagios y obligando a los gobiernos a implementar medidas extraordinarias para contener la crisis sanitaria. En México, el primer caso confirmado de COVID-19 se registró el 27 de febrero de 2020, y semanas después el país entró en una etapa de emergencia sanitaria. Las autoridades federales implementaron medidas como la Jornada Nacional de Sana Distancia, la suspensión de clases presenciales, restricciones en actividades públicas y campañas de prevención basadas en el uso de cubrebocas, lavado constante de manos y distanciamiento social. Durante los momentos más críticos de la pandemia, hospitales de diversas entidades enfrentaron alta demanda de atención médica, lo que evidenció retos en la infraestructura hospitalaria y la capacidad del sistema de salud.Paralelamente, el confinamiento impactó la economía, el empleo, la educación y la dinámica cotidiana de millones de familias.De acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Salud (México), el país registró millones de contagios y cientos de miles de defunciones asociadas al virus, cifras que reflejan la magnitud de la emergencia sanitaria vivida entre 2020 y 2022, principalmente. Uno de los momentos clave para enfrentar la crisis fue el inicio de la campaña nacional de vacunación en diciembre de 2020, cuando México comenzó a aplicar vacunas desarrolladas por distintos laboratorios internacionales. Con el paso del tiempo, la inmunización masiva permitió reducir la gravedad de los casos y avanzar hacia la reapertura gradual de actividades. A seis años de la declaratoria de pandemia, especialistas coinciden en que la emergencia dejó lecciones importantes para los sistemas de salud y la sociedad en general, entre ellas la necesidad de fortalecer la vigilancia epidemiológica, invertir en infraestructura médica y mejorar los mecanismos de respuesta ante futuras emergencias sanitarias. Aunque la situación sanitaria global ha mejorado considerablemente, el COVID-19 continúa presente como una enfermedad respiratoria que requiere vigilancia. La experiencia vivida durante la pandemia permanece como uno de los acontecimientos más significativos del siglo XXI. Navegación de entradas “El Buki” conquista Tlaxcala con una noche llena de nostalgia y romance Gobierno de Papalotla gestiona solución a descargas de aguas residuales provenientes de Mazatecochco