Por orquidea Sánchez Marcos

Hay obras que se construyen con concreto y tecnología, y hay otras que se construyen con sueños. El Centro de Rehabilitación, Inclusión y Autismo Tlaxcala (CRIAT) pertenece a estas últimas.

Con una inversión de 600 millones de pesos, provenientes del Gobierno del Estado, Tlaxcala inauguró una magna obra única en su tipo, equipada y operada bajo un modelo de colaboración con Fundación Teletón, que reúne rehabilitación, atención especializada y servicios para niñas, niños y adolescentes con discapacidad y autismo.
Pero detrás de sus instalaciones hay una historia que va mucho más allá de una obra pública.

Hace cerca de 25 años, cuando Lorena Cuéllar Cisneros era maestra de educación especial, conoció de cerca las necesidades de niñas y niños con discapacidad. Aquella experiencia sembró un sueño: algún día crear en Tlaxcala un espacio donde ellos pudieran recibir atención especializada sin tener que salir del estado.

Hoy ese sueño tiene paredes, tecnología, especialistas y, sobre todo, rostros.
Durante la inauguración, antiguos alumnos de aquella etapa sorprendieron a la gobernadora. La emoción la venció. Las lágrimas aparecieron mientras recordaba que fueron ellos quienes inspiraron aquel proyecto.
“Este sueño empezó con ustedes. Ustedes fueron mi inspiración y hoy, por fin, se cumple un sueño que esperé toda una vida”, expresó.

A su lado, Mariana Espinosa de los Monteros Cuéllar compartió la emoción. Ambas se tomaron de la mano mientras observaban cómo aquel anhelo se convertía en realidad.

El presidente de Fundación Teletón México, Fernando Landeros Verdugo, reconoció la magnitud del proyecto y afirmó que, después de tres décadas de experiencia y 28 centros de rehabilitación, el CRIAT es el mejor centro de rehabilitación del país.

El complejo ocupa más de 12 mil 500 metros cuadrados y tiene capacidad para atender hasta mil 150 niñas, niños y adolescentes al año. Cuenta con Clínica de Autismo, hidroterapia, mecanoterapia, rehabilitación pulmonar, neurología infantil, ortopedia pediátrica, terapia ocupacional, lenguaje, psicología y trabajo social, entre otros servicios.

Pero la verdadera dimensión del CRIAT no está en sus metros cuadrados ni en sus millones de pesos.
Está en las familias que durante años tuvieron que viajar para encontrar atención especializada.
Está en la niña que podrá dar un paso.
En el niño que podrá pronunciar una palabra.
En la familia que encontrará acompañamiento.
En la persona que podrá avanzar hacia una mayor autonomía.

El Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, también respaldará a las familias mediante recursos de la Secretaría de Bienestar para contribuir a cubrir los tratamientos que reciban sus hijas e hijos.

El CRIAT quedará en la memoria de Tlaxcala y, de manera especial, en el corazón de Lorena Cuéllar.

Porque no solamente inauguró una obra de 600 millones de pesos.

Una maestra que llegó a gobernadora vio cumplido el sueño que nació hace 25 años en un aula de educación especial.

Y ahora ese sueño pertenece a Tlaxcala.
Hoy no se inauguró solamente un centro de rehabilitación. Se inauguró esperanza.

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